Autónomo económicamente dependiente o TRADE

El autónomo TRADE es una figura que se recoge en el Estatuto del Trabajador Autónomo y tiene una serie de ventajas, obligaciones y particularidades

El autónomo dependiente es una figura que se recoge en el Estatuto del Trabajador Autónomo, aprobado en el año 2007 y que se modificó en 2011. Tiene una serie de ventajas, obligaciones y particularidades con respecto a un autónomo tradicional. Por eso, en este artículo se explica lo que es un TRADE y por qué no se debería confundir nunca con un falso autónomo.

¿Qué es el trabajador autónomo económicamente dependiente?

Para definir lo que es un trabajador autónomo dependiente económicamente, hay que enfocarse en aquellas personas que trabajan por cuenta propia y el 75 % de sus ingresos, al menos, los reciben a través de un solo cliente.

El trabajador que supere ese 75 % de ingresos de un solo cliente o hasta el 100 % de los mismos, se puede considerar un autónomo TRADE. Es decir, esta figura se da cuanto un autónomo tiene un cliente preferencial con una estrecha relación que le comporta prácticamente la totalidad de sus ingresos.

Este cliente puede ser una empresa o una persona a la que se prestan sus servicios de forma habitual y directa.

Para poder analizar cómo ha de ser este contrato mercantil, se ha de tener en cuenta que será un contrato de prestación de servicios donde ambos intervinientes serán empresarios o profesionales. El TRADE ha de expedir un modelo de factura que será diferente del que elabora un autónomo tradicional.

En este caso, ambas partes deben consentir la aceptación del sistema y han de tener capacidad legal para ejercer sus derechos. Por otro lado, se ha de especificar el objeto del contrato, la duración y las consecuencias de un incumplimiento por parte de ambas partes, así como la forma de pago.

¿Cuáles son las características del autónomo dependiente y su funcionamiento?

En este caso, se le debe comunicar al cliente que se está en esta situación y, obligatoriamente, se ha de formalizar un contrato por escrito. El cliente puede solicitar al profesional que se acredite la condición de autónomo dependiente económicamente a la fecha de celebración del contrato o en cualquier otro instante posterior, siempre y cuando hayan transcurrido, al menos, 6 meses desde la última acreditación.

Para determinar dicha acreditación, se puede recurrir a la última declaración de la renta o a un certificado de rendimientos emitido por Hacienda.

El contrato que se firme se tendrá que registrar en la oficina del SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) en un plazo no superior a 10 días tras la firma y se tendrá que comunicar al cliente el registro en un plazo de 5 días hábiles. Este registro no tiene carácter público.

Si en un período de 15 días el cliente no ha recibido la comunicación de dicho registro, será el propio cliente el que deba registrar el contrato en el SEPE en un plazo de 10 días hábiles.

Se ha de incorporar en la cotización no solo la cobertura de la incapacidad temporal, sino también por enfermedades profesionales y accidentes de trabajo de la Seguridad Social, que se debe contratar con una Mutua de forma obligatoria.

Para llevar a cabo la actividad, se ha de disponer de material propio y una infraestructura que permita ejercer la actividad de manera independiente del cliente. No se pueden tener trabajadores por cuenta ajena o subcontratar a terceros parte o todo el trabajo para el que se ha sido contratado.

Cuál es la duración de un contrato de ajenidad

El contrato de ajeneidad. tendrá la duración que se acuerde entre las partes y se podrá remitir a la finalización del servicio terminado o se podrá fijar una fecha de término del contrato.

En el supuesto de que no se fije una duración concreta del servicio, se presumirá que dicho contrato se ha pactado desde su formalización de manera indefinida.

Requisitos que deben concurrir en el contrato, para no ser considerado un falso autónomo

La regulación de este tipo de contratos da respuesta a una realidad social que precisa de cobertura legal. Es decir, existe un colectivo de trabajadores autónomos que, a pesar de su autonomía funcional, desarrollan su actividad con dependencia económica del cliente o empresa que les contrata. De este modo, se justifica la figura del TRADE en el Estatuto del Trabajo Autónomo.

Los requisitos que se han de cumplir para pertenecer a esta categoría son:

  1. La actividad que se desarrolle ha de atender a criterios de organización propios al 100 %. Es decir, cada trabajador por cuenta propia se puede organizar su trabajo como guste y no como le indique un superior.
  2. No se puede tener a cargo a un trabajador ni se puede subcontratar parte de la actividad a una tercera persona. Dicho de otro modo, el trabajador autónomo debe desarrollar la totalidad del trabajo por sí mismo.
  3. Se ha de recibir una contraprestación económica a cambio del trabajo realizado según lo pactado. Una persona que trabaja de forma gratuita no es un TRADE.
  4. El autónomo ha de contar con infraestructuras y materiales propios para realizar el trabajo. Es decir, si se acude a una empresa a realizar un trabajo, no se debería utilizar un ordenador de esa empresa, sino un portátil propio.

Toda vez que se cumplan estas condiciones, se debería formalizar el contrato entre la empresa y el autónomo dependiente económicamente. Posteriormente, se tendrán que incorporar las cláusulas convenidas entre ambas partes y proceder al registro.

¿Cuáles son las obligaciones de un autónomo dependiente?

Entre las obligaciones que tiene un autónomo TRADE está demostrar su dependencia económica y que disfruta de las ventajas que le otorga la legislación vigente. Dichas obligaciones responden a lo siguiente:

  • Comunicar al cliente que se tiene una situación de dependencia y formalizarlo mediante un contrato mercantil.
  • Registrar el mencionado contrato en el SEPE, sin que este tenga que reflejar una duración determinada. La información que se ha de reflejar en el contrato es el objeto del trabajo, la duración de las jornadas laborales y las condiciones en las que se respetarán las vacaciones.
  • El TRADE tiene obligación de cotizar por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales de la Seguridad Social.

Ventajas que puede disfrutar un autónomo dependiente

Según la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), las ventajas de pertenecer a los autónomos dependientes económicamente son:

  • Cobertura de un contrato mercantil. Es algo que se recomienda a todos los autónomos, pero es obligatorio para los TRADE. Esto ayuda a que no haya problemas a posteriori. Además, si el cliente incumple lo pactado se podrá cobrar una prestación por desempleo.
  • Derecho a paro con más facilidades. El autónomo tiene derecho a paro siempre y cuando haya cotizado durante 12 meses, al menos. Un autónomo tradicional ha de acreditar pérdidas de un 10 % de los ingresos para tener derecho a esta prestación. En cambio, un TRADE solo ha de justificar la finalización del contrato.
  • Libertad. El autónomo dependiente frente al empleado por cuenta ajena tiene libertad para escoger sus horarios, método de trabajo y establecer una serie de condiciones acorde a sus exigencias. Dicho de otra forma, no se está tan atado a lo que diga el cliente.
  • Conciliación familiar. Entre los derechos de los trabajadores autónomos dependientes figura la adecuación de la jornada laboral a su situación personal.
  • Permiso de maternidad. Una mujer que sea económicamente dependiente tiene derecho al permiso de maternidad, aunque no haya cotizado un mínimo de 180 días.
  • Rescisión del contrato sin penalización. El contrato mercantil se puede interrumpir sin consecuencias en los supuestos de causa de fuerza mayor o por tener que atender a un menor o a un familiar dependiente.
  • Horas extraordinarias y jornada laboral fija. En el contrato suscrito se han de estipular las horas máximas por jornada de trabajo y, si es necesario, reflejar el número de horas extraordinarias. En caso de que no se reflejen, la ley indica que las horas extra no pueden exceder del tiempo ordinario de actividad más de un 30 %.
  • Vacaciones estipuladas. Los autónomos dependientes tienen derecho a descansar durante, al menos, 18 días hábiles anuales. Dicho descanso podrá ser retribuido o no, en función del acuerdo con el cliente.

Falso autónomo frente a autónomo dependiente

En diciembre de 2017, los datos reflejaban que España contaba con 3,2 millones de trabajadores autónomos y que, de ellos, el 5 %, (es decir, 187 000) eran económicamente dependientes. Dentro de esta cifra también hay que incluir en torno a 90 000 falsos autónomos.

Las estimaciones y datos que aporta el ATA vienen a reflejar dos realidades que, aunque se solapen, hay que diferenciar. Los falsos autónomos y los autónomos dependientes no son lo mismo. De hecho, la figura del TRADE se desarrolló para poder eliminar a los falsos autónomos. Pero si se observa la realidad, es necesario prestar atención a esta nueva figura para que no pueda utilizarse de manera indebida.

El falso autónomo es ilegal y está desde hace muchos años en el foco de los inspectores de trabajo. Los trabajadores autónomos se registran en la Seguridad Social y en la Agencia Tributaria como tal, para funcionar por ajenidad. Dicho de otra forma, son dependientes en su totalidad, pero no tienen la protección o ventajas que supone un contrato laboral.

En definitiva, recurrir a un falso autónomo como si se tratase de un trabajador en plantilla constituye un verdadero fraude. Si se ha de establecer una relación de dependencia, esta debe quedar reflejada como tal bajo la figura de autónomo económicamente dependiente o TRADE.

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