Bootstrapping: el emprendimiento sin dinero

Bootstrapping: el emprendimiento sin dinero
El bootstrapping es una posibilidad con muchos beneficios reales para muchas empresas, aunque también existen ciertas desventajas que se deben conocer

En el contexto de los negocios, ¿qué es el bootstrapping? Se podría definir como el comienzo de un negocio sin dinero o, al menos, con muy poco dinero. Ciertamente significa arrancar un negocio, proyecto o idea sin la ayuda de firmas de capital de riesgo o incluso una inversión significativa. Es decir, significa devolver al negocio el dinero ganado por los clientes. Emprendimiento y financiación, que siempre han ido de la mano, se reinventan.

¿Qué es bootstrapping? La más completa explicación de este término

La forma en que una empresa de bootstrap crece normalmente pasa por estas etapas:

  • Etapa 1: dinero inicial. Esta etapa comienza con algunos ahorros personales, o quizás fondos de amigos y familiares para comenzar. Incluso puede comenzar como un negocio secundario, donde el fundador continúa trabajando y generando ingresos estables mientras inicia su negocio. Pero de alguna manera, el fundador logra reunir suficientes recursos para hacer despegar el negocio.
  • Etapa 2: dinero financiado por el cliente. La segunda etapa consiste en obtener dinero de los clientes. La financiación de los clientes es una entrada de dinero nuevamente al negocio. Es lo que mantiene la actividad de la empresa y, eventualmente, logra financiar el crecimiento. Este crecimiento a menudo es lento, ya que la empresa primero tiene que cumplir con sus gastos operativos para mantenerse en el negocio.
  • Algo más sobre el crédito. Bootstrapping no significa salir a obtener un gran préstamo para comenzar un negocio. En cambio, en el camino, algunas nuevas empresas pueden asumir préstamos o líneas de crédito. Otros se apoyan fuertemente en las tarjetas de crédito. Algunos incluso pueden obtener pequeñas subvenciones. Pero esas suelen ser soluciones a corto plazo para financiar actividades de crecimiento específicas, como la compra de equipos o la contratación de más personal, o para igualar momento de bajo flujo de efectivo.

No se trata tanto de utilizar el crédito como la fuente principal para iniciar el negocio, sino más bien como una fuente secundaria para mantenerlo en funcionamiento y hacerlo crecer. El fundador todavía tiene que asumir los pagos mensuales o el servicio de la deuda sin los fondos ganados en el negocio.

Iniciar un negocio de esta manera es una prueba de fuego para los empresarios y un desafío para todos los involucrados en la gestión del negocio.

Primera ley del bootstrapping: centrarse en los beneficios

Lo más importante es contar con una mentalidad muy diferente a la que hoy conocemos en cuanto a la gestión en una empresa financiada por capital o de capital riesgo. Las empresas de bootstrappers deben enfocarse en las ganancias para poder continuar y crecer. No tienen dinero para invertir en el exterior, no hay una gran cantidad de dinero que puedan aprovechar. Este tipo de empresas no pueden darse el lujo de gastar dinero. Deben ganar dinero si quieren sobrevivir. Los beneficios que obtienen son los que financian el negocio.

Cuando cuentan con fondos externos, la mentalidad y el comportamiento de quienes dirigen la empresa serán muy diferentes. Los inversores externos están buscando un alto crecimiento y una estrategia de salida.

A toda costa quieren rentabilizar su dinero lo más rápido que pueden. Impulsarán el crecimiento con pérdidas en los primeros años, avanzando hacia ese pago cuando puedan retirar dinero.

Por otro lado, un empresario emprendedor, por lo general, participa en él a largo plazo. Un negocio inicial puede ser adquirido por otra empresa. Pero, por lo general, las empresas con poco presupuesto esperan estar presentes por mucho tiempo, creciendo lenta y silenciosamente mientras continúan con sus negocios.

Y para eso, una empresa bootstrapper necesita desarrollar clientes que paguen. La empresa tiene que poder hacer las nóminas, pagar las facturas y aún así financiar el crecimiento de la compañía, todo con el dinero que gana la compañía.

Se requiere de una gran valentía, pasión y habilidad

Este método requiere habilidad. Los fundadores que arrancan deben acumular una amplia variedad de habilidades, desafiar la tradición, conectar como locos, innovar de forma regular y encontrar respuestas a los problemas a diario.

Además, los dirigentes de la empresa requieren fortaleza, valentía y pasión. Los fundadores que se ponen manos a la obra ponen ‘toda la carne en el asador’ en sus negocios, arriesgan todo lo que tienen y aprenden a regatear cuando no tienen efectivo. Aprenden el arte de contratar o subcontratar sin mucho que dar, y estiran los recursos que tienen para obtener lo que necesitan. Ellos se apresuran. Ellos crean. Ellos hacen que las cosas sucedan.

Aun así, más del 50 por ciento de las pequeñas empresas fracasan en los primeros cuatro años de vida. Las startups que hacen bootstraping aprenden a crecer por sí mismas. No pueden permitirse recursos elaborados y no esperan para empezar.

Las ventajas de este método

  1. Eres tu propio jefe. Este es uno de los mejores pros del bootstrapping. A diferencia de los capitalistas de riesgo, los inversores privados o los aceleradores, si eliges el bootstrap no tendrás que renunciar al capital. Además, cada uno de ellos tendrá sus propios intereses, metas y motivaciones cuando decidan invertir en una empresa. Y sus intereses pueden no coincidir con los tuyos. La autofinanciación es excelente porque solo se debe contestar a sí misma y la “sensación de libertad” no tiene precio.
  2. La capacidad de enfocarte en lo que haces mejor. Dado el hecho de que las personas influyentes externas guiarán su empresa en diferentes direcciones, al limitar su aporte cada compañía puede enfocarse en lo que su organización hace mejor. Además, en lugar de invertir su tiempo en encontrar y convencer a los inversores, puede centrarse más en el proceso de desarrollo de negocios.
  3. Un sentido de responsabilidad. Si en la empresa no existe una única persona a cargo del proceso de toma de decisiones, en última instancia a ninguno de los implicados le importará tanto el resultado final. Las personas cuidan las cosas personales con más cuidado de lo que lo harían por los bienes de otra persona. Ser el único inversor en una empresa determinará que se esté más enfocado y orientado a los detalles.
  4. Por último, pero ciertamente no menos importante, la innovación. La mayoría de los inventos provienen de la necesidad, específicamente de las necesidades de las personas. Y aquí es donde las cosas se vuelven interesantes. Cuando todos los ahorros de una persona y la hipoteca que asumió en su casa para que pueda lanzar su empresa están en juego, la unidad y la presión lo forzarán a innovar o inventar, o fallarán. No hay otras opciones.

Desventajas de este método de financiación en la empresa

  1. Los ingresos, o la falta de los mismos. Si se realiza este método y se logra comenzar una empresa con los propios fondos, es obligatorio tener en las manos el capital necesario al principio del juego para que se pueda garantizar la supervivencia de una compañía durante los primeros meses. Y esto implica la creación de un plan de ganancias que debe ser operativo lo antes posible. Además, esto puede conducir a modelos de crecimiento que podrían haberse considerado innecesarios cuando se creó el plan en primer lugar. Esto puede dañar el crecimiento de un negocio.
  2. El desarrollo orgánico se estanca sin una gran cantidad de dinero a disposición. La falta de recursos materiales puede impedir que se desarrollen componentes clave según lo programado. Por lo tanto, con toda la planificación en el mundo de nuestro lado, no podremos cumplir los objetivos de crecimiento a tiempo.
  3. Pequeño número de conexiones y aspectos relacionados. Los inversionistas o capitalistas de riesgo son excelentes cuando se trata de oportunidades de networking y de proporcionar las conexiones que permitirán acceder al mercado deseado. Además, no se debe olvidar de la posible falta de visibilidad dado el hecho de que la empresa está prácticamente sola y con un presupuesto limitado.
  4. Y tal vez la parte más importante, la falta de credibilidad. Los capitalistas de riesgo y los inversionistas pueden responder por la compañía a pesar de que no son profesionales investigados en su materia. Ponen el nombre de la organización, tienen fe en su idea, su potencial y todo lo que puede lograr. La falta de inversores externos puede dañar la credibilidad de una empresa al principio del juego. Y el tiempo que se demora en ganarse la confianza de los clientes potenciales parece una eternidad. Además, poner en marcha la empresa también podría dañar el negocio, ya que las personas lo verán como una empresa con poco o ningún recurso y experiencia comercial.
  5. El bootstrapping es un término que procede del inglés, el cual hace referencia a empezar un proyecto o negocio sin recursos o con muy pocos. Es decir, emprendimiento sin capital o con apenas los medios que se tienen al alcance del emprendedor. Es habitual que las empresas puedan optar por esta opción ante problemas de financiación externa, aunque existen otras desventajas como la reducción del potencial del crecimiento por la falta de dinero para que la organización crezca. Por ello, es importante conocer todos los detalles de este método.

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