Contrato único. ¿Solución para generar empleo?

Contrato único
El contrato único es de tipo indefinido y tiene una indemnización progresiva que aumenta en función del tiempo que se acumula. Analizamos Pros y Contras.

Dada la actual situación laboral que se vive en España, los partidos políticos hacen esfuerzos para encontrar una salida al problema del empleo. Algunos de ellos recientemente han hecho conocido el término "contrato único" como una nueva oportunidad para salir del caos laboral en el que ya hace años vive el país.

El contrato único es muy controvertido, ya que sin importar los ideales políticos, es difícil que no sorprenda. Este contrato es de tipo indefinido y tiene una indemnización progresiva que aumenta en función del tiempo que el trabajador acumula en una empresa. De acuerdo con una simulación realizada de este tipo de iniciativa, hablamos de un contrato con 12 días de indemnización por año trabajado al inicio de la actividad pero que al cabo de 12 años podría ascender hasta 36 días por año.

Este contrato único es indefinido, por lo que la falta de protección legal  que actualmente tienen los contratos temporales quedaría en el olvido. Además, los defensores de la propuesta defienden que este modelo de contrato único no precariza a los trabajadores y mitiga la dualidad. Por otro lado, los trabajadores tendrían una cuenta de prestación por desempleo y el empresario o empleador haría aportaciones a esa cuenta siempre iguales en lo que se conoce como el sistema austríaco de indemnizaciones. De esta forma, si el empleado es despedido, tendría acceso a rescatar su prestación o no. Además, de acuerdo con este modelo, cuando un trabajador cambia de empresa por deseo propio, el cálculo de su indemnización no parte de cero como pasa actualmente, sino que lleva consigo el fondo del que es titular. En caso de no usar este dinero, al jubilarse lo podría obtener igualmente como una garantía para su futuro.

Los partidos políticos que proponen esta medida inciden en que este sistema motivaría la búsqueda de empleo de manera más activa al momento de perder uno, algo que, de acuerdo al modelo que existe actualmente, no está sucediendo.

Por el lado de la empresa, el sistema austríaco de indemnizaciones también tiene beneficios, ya que permite que los empresarios puedan anticipar gastos futuros al incorporar plantilla. De este modo, las empresas adquieren un papel mucho más responsable en lo que se refiere a la contratación de personal y les evita el excesivo uso de fórmulas de despido colectivo que finalmente terminan creando problemas sociales como los que se viven ahora en muchas de las empresas españolas y que ponen en tela de juicio los derechos laborales de los trabajadores.

La iniciativa, muy comentada en Internet en los últimos meses, recibe numerosas quejas que indican que el contrato único abarataría el despido. Sin embargo, los defensores de este explican que lo que intenta es adoptar una protección única para todos los empleados, y que en ningún caso se vería reducida la protección en comparación con la que existe actualmente.

¿Qué pasaría si se implanta el contrato único en España?

Para algunos expertos economistas, esta solución acabaría con algunos problemas del mercado laboral actual, como la dualidad existente entre contratos indefinidos y temporales.

Recientemente, la actual Ministra de empleo ha indicado que se ha reducido dicha dualidad, con tres puntos menos de temporalidad en un año como el 2012. Sin embargo, esta reducción se debe simplemente a la destrucción de empleo temporal. En 2014 desaparecieron 414.000 asalariados temporales y actualmente quedan alrededor de tres millones. Además, desaparecieron 384.500 asalariados fijos dejando solo 10,6 millones en España. La contratación indefinida cayó en el último año un 4,6 %.

Esta estructura dual que se vive en España y que no tiene comparación en Europa conlleva numerosos problemas. Si se estableciera un sistema protegido, la volatilidad del empleo se vería reducida, ya que el mercado dual genera una alta rotación entre empleo y desempleo que no conduce a la eficiencia y que va en detrimento del desarrollo profesional y social. Además, al eliminarse la brecha de protección legal y jurídica, aumentaría la productividad de las empresas porque la falta de protección hace que sea preferible despedir a trabajadores menos protegidos que a trabajadores menos productivos. 

Con estos datos, es fácil leer que el mercado laboral español está indudablemente muy segmentado y que esta es una de las causas principales del problema del sistema laboral. De acuerdo a la propuesta de Fedea, este contrato único contaría con una indemnización por despido inicial muy similar a las figuras temporales actuales, es decir, los diez días por año trabajado estipulados en el año 2013; por tanto, no sería tampoco un cambio que pudiera afectar negativamente al conjunto de los trabajadores. El modelo propone que luego, poco a poco y de manera anual, esa indemnización suba, estableciéndose así un crecimiento progresivo que va de la mano con la lógica de trabajo: cuanto más se afianza la relación entre trabajador y empresa, esta es más difícil de romperse.

Sin duda, la propuesta del contrato único intenta reducir el mayor problema del mercado laboral español: la altísima tasa de temporalidad. Esto hace que el empleo sea algo poco estable y además deja en una situación de falta de protección legal a los trabajadores temporales. Al eliminarse esta clase de contratos eventuales y ser reemplazados por un tipo de contrato único, se viviría un proceso de incremento de la igualdad laboral donde ya no habría lugar para la dualidad de los de arriba y los de abajo. Además, al tener un coste de despido creciente, como algunos partidos han indicado en su propuesta de reforma laboral, no se darían tantos casos de despidos fáciles como los que han afectado a numerosas familias en los últimos años de crisis gracias a la vuelta al pasado en términos de despido.

Otro de los temas que ataca el contrato único es la complicada funcionalidad del sistema jurídico y administrativo. Esto se simplificaría notablemente, ya que actualmente existen 41 tipos de contratos laborales en España, lo que hace muy necesario el trabajo de gestorías e incluso de sindicatos a quienes muchos trabajadores deben acudir para poder siquiera entender bajo qué condiciones están trabajando o qué futuro les espera cuando se enfrentan a algún cambio en sus contratos.

Por otro lado, algunos colectivos en desigualdad de condiciones como los inmigrantes, las mujeres o incluso los jóvenes, tendrían mayores oportunidades de acceso al empleo.

Los partidos que proponen el contrato único explican que, en caso de adoptar esta medida, se facilitaría mucho la relación entre empleadores y empleados a largo plazo y que se incentivarían las inversiones en formación, algo a lo que los trabajadores temporales no suelen tener acceso. Los que defienden esta medida se apoyan en declaraciones y estudios realizados por economistas destacados del entorno nacional e internacional, ya que la propuesta del contrato único ha sido evaluada de manera amplia en distintos momentos de los últimos años y por diferentes partidos de todas las índoles, inclusive por personas que pertenecen a partidos opositores del modelo.

Entre los defensores de esta iniciativa se encuentran personajes de talla mundial como el premio Nobel de economía del año pasado, Jean Tirole; además, el contrato único ha tenido mayor interés a partir de una recomendación recibida desde Bruselas de mano del Comisario Europeo de Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión, László Ándor. El contrato único, junto con la necesidad de reducir las cotizaciones empresariales, es una de las más importantes recomendaciones que la Comisión Europea ha hecho recientemente al gobierno español aunque, por el momento, no ha sido implementada por este.

Los partidos políticos habituales en el país (PSOE y PP principalmente) se oponen al contrato único. El gobierno ha declarado que no tomará medidas en este sentido. Así también lo hacen los dos principales sindicatos del país, quienes tras recibir la noticia de la iniciativa propuesta por algunos partidos se han manifestado de manera muy crítica. De hecho, el principal representante de Comisiones Obreras indicó que si este sistema se llegase a implantar en España, las empresas se sentirían más que nunca invitadas a despedir a sus trabajadores más jóvenes de manera más fácil y casi gratuitamente. Esto es bastante discutible que ya se trata de una situación que los defensores de la medida aseguran que ya está pasando con el modelo actual.

Si en España se impusiera este sistema de contrato único, de acuerdo con muchos analistas expertos de todo el mundo, se podría ver reducido de manera importante el desempleo juvenil. Esto es algo que preocupa a muchos sectores de la población porque forman parte del colectivo más vulnerable del país. Este grupo, compuesto en gran número por jóvenes recién egresados que no encuentran salidas laborales para sus profesiones, debe mirar al exterior para poder empezar su vida profesional.

El contrato único se presenta como una solución para la generación de empleo estable y equilibrado que promueva la igualdad de condiciones y la búsqueda activa de empleo. Este sistema, acompañado de las indemnizaciones que se guían del modelo implantado en Austria, pueden verse como una forma de salida de la crisis laboral en la que se ve inmerso el país.

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