Desde la delegación al empoderamiento

Desde la delegación al empoderamiento
Liderazgo y empoderamiento en la empresa van de la mano. El empowerment cuenta con diferentes ventajas y características que se deben conocer en la empresa

El empoderamiento de los empleados es una estrategia de gestión que tiene como objetivo proporcionar a los trabajadores las herramientas y los recursos necesarios para tomar decisiones seguras en el lugar de trabajo sin ninguna supervisión. El empoderamiento es una estrategia a largo plazo que requiere muchos recursos e implica un tiempo considerable, además de una inversión financiera de los líderes de la organización.

Los autores Ken Blanchard, John P. Carlos y Alan Randolph, en su libro Empowerment Takes More Than a Minute, sugieren que las tres herramientas que los gerentes deben usar para empoderar a su personal son compartir información con todos, crear autonomía a través de límites y reemplazar antiguas jerarquías con equipos autogestionados.

Algunos de los beneficios percibidos del empowerment de los empleados son una mayor satisfacción y motivación laboral, requisitos de supervisión reducidos y un aumento de la innovación y la creatividad. Entre las desventajas está el aumento del riesgo, a medida que el personal se vuelve más emprendedor y más propenso a arriesgarse. La seguridad también puede ser un problema porque toda la información importante debe compartirse para que los empleados tomen sus propias decisiones.

¿Es lo mismo la delegación que el empoderamiento?

Es claro que la delegación y el empoderamiento no son lo mismo. La delegación está limitada a desplazar las tareas desde el jefe a los integrantes de los equipos empresariales, de forma ordenada, pero siempre con las instrucciones precisas. Mientras, en el empoderamiento, el colaborador logra tomar decisiones de forma autónoma, alcanzando resultados y asumiendo diferentes consecuencias.

Se podría asegurar que la delegación es un paso que se debe pasar en la compañía para llegar al empowerment. Por ejemplo: un jefe que sabe delegar y lo hace de forma correcta, aportando herramientas útiles, motivará a su equipo y generará confianza. Esto derivará en el empoderamiento de sus empleados.

¿Cómo llega a ayudar a la empresa?

Que los trabajadores se empoderen hace que la empresa mejore la calidad y la productividad. Así se consiguen resultados satisfactorios.

Las mejoras se llegan a alcanzar fomentando la colaboración entre diferentes status dentro de la empresa y lanzando mensajes de confianza entre los líderes de la organización.

El concepto se basa en estos puntos:

  • Poder. El gestor, en este caso, se debe encargar de delegar sus órdenes y la responsabilidad en cualquier nivel. Esto es: dará importancia y confiará en los trabajadores, que serán responsables de sus tareas.
  • Motivación. Se debe reconocer siempre todo lo que esté bien realizado y dar recompensas si existen buenos resultados.
  • Desarrollo. Los colaboradores desean recibir capacitación, tanto a través de informaciones nuevas, como de la adquisición de nuevos conocimientos o cursos.
  • Liderazgo. Las decisiones no pueden ser centralizadas. Las compañías tienen que ofrecer la posibilidad de liderazgo a los trabajadores, consiguiendo así que los procesos sean eficaces y los colaboradores se sientan más útiles.

¿Cómo realizar el empowerment?

Una organización es tan buena como sus empleados, lo que justifica la cantidad de dinero que las empresas gastan en sus trabajadores. Además de dinero, los empleados necesitan empoderamiento para ayudar a dirigir a la empresa hacia sus objetivos. Se produce por etapas y le da al personal el poder de jugar un papel en la configuración del futuro de una organización. Por otro lado, se le da una plataforma para dar ideas y desafiar decisiones que creen que no funcionan a favor de la empresa. Además, motiva a los empleados y les ayuda a apreciar y respetar más su trabajo.

A continuación, se ofrecen algunas propuestas para realizar el empowerment:

  1. Realizar encuestas: La empresa puede preparar cuestionarios para evaluar la actitud de los empleados hacia el trabajo y las áreas en las que sienten que pueden permitirles más poder en la toma de decisiones. Se debe permitir que los empleados completen la encuesta de forma anónima para que puedan dar respuestas honestas. Esto asegura que el proceso sea impulsado por los empleados y que el personal comience a poseer el proceso en sus primeras etapas.
  2. Información: Es recomendable la creación de foros para compartir información sobre empoderamiento con el personal. Se puede invitar a oradores para que expliquen el concepto y animen a los empleados a formular preguntas. Además, se pueden aprovechar los foros para enfatizar las formas en que los empleados se beneficiarán del concepto y los roles que asumirán en el proceso de toma de decisiones de la compañía.
  3. Inclusión: En este punto se recomienda la creación de estructuras que incluyan empleados en los procesos de toma de decisiones. Por ejemplo, se pueden invitar a reuniones de administración y presentar los cambios para su evaluación antes de la implementación. Se puede tomar nota de sus comentarios y actuar sobre ellos, de modo que también los empleados aprecien el hecho de que valoren sus opiniones.
  4. Comunicación: Este punto se refiere a los canales de comunicación abiertos. Por ejemplo, no limitar a los empleados para acceder a puestos de gerencias o implementar una política de puertas abiertas donde todos tengan acceso a las oficinas de los directivos. Además, se pueden crear foros para alentar a los trabajadores a expresarse. Se debe dejar claro a los supervisores y gerentes que no deben criticar a los empleados.
  5. Toma de decisiones: Se pueden compartir los roles de toma de decisiones entre el equipo. Invitar a los gerentes a compartir las responsabilidades de toma de decisiones en sus departamentos y comunicar los cambios sería lo ideal. Una vez que los empleados comiencen a tomar decisiones, se deben respaldar, teniendo claro que solo se debe interferir cuando se necesite guiarlos o para que se mantengan dentro de los principios establecidos. Animar a todos a pensar de una manera abierta y premiar la excelencia cuando se vea necesario también es importante, puesto que retará a los empleados a asumir un papel más activo en su trabajo, mejorando la productividad.
  6. Fomentar la retroalimentación: La retroalimentación ayuda a evaluar la efectividad del programa de empoderamiento. Se puede crear un canal de retroalimentación continua para alentar la comunicación dentro de los diferentes frentes de toma de decisiones. Además, se puede crear un buzón de sugerencias o tener una reunión relajada en la que todos hablen libremente y fomenten una retroalimentación honesta.
  7. Plan procesable: El empoderamiento de los empleados lleva tiempo y cambios que no se pueden implementar de inmediato. Los cambios drásticos pueden ser demasiado rápidos para que el equipo pueda hacerles frente. Por este motivo, se recomienda actuar con metas establecidas que harán que el equipo avance progresivamente. Además, se puede crear un sistema para distribuir poderes de toma de decisiones que todos entiendan y respeten.

Ventajas del empowerment

  1. Solución de problemas más rápido. Debido al hecho de que los empleados, a menudo, están cerca de los problemas en un departamento en particular, pueden ofrecer tiempos de respuesta más rápidos en comparación con aquellos que requieren de una comprensión cuidadosa de los problemas desde el nivel de gestión.
  2. Incrementando la productividad y la moral. Quienes tienen la responsabilidad de crear sus propias decisiones pueden sentirse más confiados en que sus contribuciones tienen una influencia directa en el éxito de la empresa. Esto realmente puede aumentar su moral.
  3. Mayor participación que conduce a un aumento del compromiso. Cuando los empleados reciben una mayor participación, al aumentar su responsabilidad, pueden involucrarse más en el desarrollo de estrategias para la organización. Esto les permitirá relacionarse con los cliente y colegas de forma diferente. Más aún, aumentarán su compromiso con la organización y su futuro. Por lo tanto, si los empleados están satisfechos, podría conducir a clientes más satisfechos. Este compromiso eventualmente conducirá a una disminución en la rotación de personal y a los costes.

Desventajas

  1. Riesgos en la falta de experiencia. Si bien la entrega de la responsabilidad a los trabajadores mejorará la agilidad, la productividad y la velocidad, existe la preocupación de que el personal inexperto pueda ser un problema a la hora de emitir decisiones para la empresa. Además, esto puede aumentar el número de errores y poner la reputación de la compañía en cierto riesgo.
  2. Podría disminuir la eficiencia. Cuando ciertos empleados tienen autoridad sobre aspectos de la empresa, es probable que sus decisiones pequen de parcialidad. Por lo tanto, pueden provocar problemas con sus compañeros subordinados y, a su vez, conducir a una menor eficiencia.
  3. Relación borrosa. La iniciativa para empoderar a los empleados conducirá a una estructura de gestión simplificada. Por esta razón, el empoderamiento puede conducir a relaciones borrosas y, al mismo tiempo, los límites autoritarios se romperán. Como resultado, llevará a adquirir más control sobre los empleados.

La técnica del empoderamiento o empowerment es una estrategia de gestión, que consigue reemplazar la estructura piramidal con equipos autodirigidos. La información llega a compartirse con todos, mientras que los trabajadores de las empresas pueden llegar al liderazgo, sintiéndose más comprometidos y motivados. Esta técnica está recomendada para ser aplicada en el marco de un plan de negocio si se desea que el camino sea exitoso.

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