El pluriempleo y la pluriactividad vuelven a estar de moda ¿o son una necesidad?

Pluriempleo: Moda o Necesidad
El pluriempleo y la pluriactividad han vuelto al primer plano de la actualidad española, y en este momento se están convirtiendo en una necesidad.

El pluriempleo y la pluriactividad han vuelto al primer plano de la actualidad española. En realidad, nunca desaparecieron, pero están convirtiéndose en una necesidad, mientras que antaño constituían prácticas residuales en el mercado laboral nacional.

La crisis como origen del aumento del pluriempleo y la pluriactividad

España atraviesa, desde 2007, una de las crisis económicas más duras y persistentes de su historia. Los resultados se patentizan en una fuerte destrucción de empleo, la cual ha provocado un aumento exponencial de las cifras del paro y un empobrecimiento de la clase media, segmento social cuya pérdida de poder adquisitivo resulta notoria. Asimismo, por lo que respecta a los sectores productivos, los indicadores de la crisis han sido especialmente visibles en la construcción, en comparación con las cifras que se manejaban en la época precedente, la conocida como burbuja inmobiliaria.

No en vano, se puede considerar que el monocultivo, en algunas zonas, de la construcción y su expansión explica gran parte de la recesión. De hecho, las dificultades para pagar las hipotecas de las viviendas forman parte de los motivos que inducen al personal a apostar por el pluriempleo y la pluriactividad. Sin embargo, la necesidad perentoria de encontrar un trabajo adicional para quienes se encuentran presionados por problemas de liquidez no supone un argumento que permita sacar un excesivo provecho de dicha situación.  Al contrario, se hace más complejo conseguir un puesto de trabajo adicional dentro de una coyuntura en la que el desempleo crece y numerosas personas no consiguen un trabajo (el primero, en el caso de muchos jóvenes) o mantener el que tenían.

Resulta obvio que el incremento del interés por el pluriempleo y la pluriactividad en España no se sustenta en las mismas bases que en los países del norte de Europa o en determinadas zonas boyantes de los Estados Unidos. El motivo principal que se valora remite a una presión por aumentar las fuentes de ingresos pues, generalmente, no existe un interés vocacional o una estructura de oportunidad propicia que se desee aprovechar, sino que el pluriempleo y la pluriactividad se convierten en recursos a los que se echa mano para llegar a fin de mes o pagar deudas.

La crisis económica por la que atraviesa el país no ofrece motivos para mostrarse optimistas en este aspecto. No en vano, los salarios han bajado y las condiciones del mercado laboral se están volviendo cada vez más precarias para los trabajadores. Este contexto, lógicamente, no transmite sensaciones positivas acerca del reforzado interés por el pluriempleo y la pluriactividad, lo que no está siendo óbice para que un sector importante de la población trate de hacer valer su versatilidad en materia de empleabilidad.

El pluriempleo y la pluriactividad: aspectos concretos

Constituye un error usar las palabras pluriempleo y pluriactividad como sinónimas. En primer lugar, se encuentra en situación de pluriempleo el trabajador por cuenta ajena que presta sus servicios profesionales en actividades que motiven su alta obligatoria en un mismo régimen de la Seguridad Social pero que se halla contratado por dos o más empresarios diferentes. La pluriactividad, por su parte, viene definida por la situación del trabajador por cuenta ajena o propia cuyas actividades obliguen a su alta en dos o más regímenes diferentes del sistema de la Seguridad Social.

El dato de trabajar por cuenta ajena resulta esclarecedor, por lo que respecta a la diferenciación, ya que no se consideraría pluriempleado a un trabajador autónomo que facture con varios clientes. En la pluriactividad, por el contrario, sí que cabe la posibilidad de estar inscrito tanto en el Régimen de Trabajadores Autónomos como en el General. El pluriempleo destaca por una serie de particularidades. En primer lugar, no hay un límite de horas trabajadas máximo ya que, por ejemplo, el empleado puede dedicarse ocho horas a cada una de las empresas que lo hayan contratado. Esta potestad queda en manos de las propias entidades, pero no se podrá rebasar, en ningún caso, la base de cotización estipulada por la ley.

Las altas de los pluriempleados deben ser comunicadas a la Seguridad Social por parte de los empresarios. El trabajador también cuenta con la obligación de informar sobre su situación de desempleo tanto al contratante como a la Seguridad Social. Los cambios en la jornada laboral deben igualmente dadas a conocer, en tiempo y forma, en relación con la distribución de las bases de cotización del trabajador. Por último, en caso de cobro de paro y procedencia del empleado de trabajos a tiempo completo y parcial, habría que realizar un prorrateo, en función de proporciones.

Por lo que respecta a la pluriactividad, los períodos para cobrar la prestación se totalizarán, siempre que no se superpongan y aunque dimanen de regímenes distintos (Autónomos y General). Si se cumplen, por separado, los requisitos establecidos en ambos regímenes, se tiene derecho a dos pensiones. Por otro lado, la suma de las bases de cotización no podrá rebasar el tope en vigor. Esta acumulación de las bases solo podrá efectuarse cuando se acredite la pluriactividad en los diez años inmediatamente precedentes al hecho causante.

¿Qué explica el recurso a tener varios empleos?: diferencias entre España con el resto de países

Anteriormente se han destacado los problemas de liquidez y solvencia que empujan a los españoles a buscar más de un trabajo. España se sitúa, así, en la órbita de los países del sur de Europa, los cuales han tenido, históricamente, bajas tasas de pluriempleo y pluriactividad (inferiores al 3 % de las personas con trabajo). Dicha media de quienes poseen un trabajo se halla superada, en general, en Europa por lo que respecta al pluriempleo y la pluriactividad. Resulta posible, por tanto, aseverar que estas situaciones no forman parte de las tradiciones españolas (España e Italia presentaban los porcentajes más bajos de la Unión Europea).

Según datos de la Oficina de Estadística Comunitaria (Eurostat), los países con las tasas más elevadas de pluriempleo (ahora, en términos generales) son, por este orden: Dinamarca, Reino Unido, Holanda y Suecia.  Las cifras de personas con pluriempleo y pluriactividad en España se estiman, durante los últimos años, alrededor del 2,3 % del total de personas con trabajo. Estas magnitudes demuestran que existe una creciente demanda de pluriempleo y pluriactividad (comprobada, de manera acreditada, por empresas de trabajo temporal como Randstad) que difícilmente puede satisfacerse por el mercado laboral español.

Incluso en los servicios públicos de empleo (el antiguo INEM) han notado este interés por conseguir más de un trabajo. La expectativa de perder el puesto actual, de hecho, también supone un aspecto explicativo de esta demanda. Por otra parte, el Departamento de Trabajo de Estados Unidos cifra entre siete y ocho millones (un 5 % de los trabajadores) los individuos que disponen de más de un trabajo.

No existen especiales diferencias en estas estadísticas, por lo que respecta a edad, género, estado civil o nivel de educación. Sin embargo, sí que se observan motivaciones distintas para afrontar el pluriempleo o la pluriactividad.  Según el nivel de vida, se trata de lograr un salario digno o un complemento. Entre las clases más altas, se puede buscar promoción o, incluso, disfrutar de un trabajo más vocacional.

Consejos básicos para un correcto desempeño del pluriempleo y de la pluriactividad

Resulta posible que se haya optado por el pluriempleo y la pluriactividad por diferentes razones; a grandes rasgos, principalmente, por necesidades de obtener más ingresos o interés de mejorar la carrera laboral. En todo caso, vale la pena tener en cuenta una serie de recomendaciones de carácter general:

  • Considerar las condiciones del primer trabajo es algo fundamental. Se han de revisar las cláusulas del contrato, por si el pluriempleo o la pluriactividad pudieran justificar un despido.
  • Renegociar las condiciones contractuales del primer empleo constituye una opción válida siempre que la razón que induce a buscar un nuevo trabajo sea únicamente monetaria.
  • Empezar con pluriempleo o pluriactividad a corto plazo resulta más cómodo. De esta manera el trabajador puede comprobar, a escala, si está preparado para desempeñar más de una profesión.
  • Buscar un trabajo que motive especialmente resulta básico, especialmente si el que ya se desempeña destaca por su carácter aburrido. La misma recomendación se puede poner en práctica respecto a las profesiones estresantes.
  • No se deben buscar trabajos que se encuentren a larga distancia el uno del otro pues podrían no llegar a compensar.
  • Contemplar la opción del cambio representa un plan B idóneo para una carrera laboral estancada.
  • No se debe abandonar nunca a la familia, la pareja o los amigos por dedicarse a varios trabajos. Estos espacios propios de relajación resultan fundamentales para rendir en el puesto laboral.
  • Se deben establecer protocolos y prioridades para que unos trabajos no interfieran en los otros.
  • Por último, cabe poseer un sentido muy agudizado de la organización y coordinación. En este sentido, vale la pena utilizar sistemas de alertas y agendas.

En definitiva, el pluriempleo y la pluriactividad constituyen opciones que cualquier trabajador puede valorar, en función de sus intereses. La desventaja principal consiste en que se haya de recurrir a ellas presionado y en condiciones precarias.

Formación relacionada

La página web www.cerem.pe utiliza cookies para mejorar los servicios ofrecidos. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso e instalación. Para más información haga click aquí.

Subir