El Salario Emocional y el Contrato Psicológico

salario emocional
Realizamos un análisis de la percepción de los trabajadores al respecto de sus salarios, diferenciando el "salario emocional" del "salario material".

Si analizamos el tipo de  objetivos que las personas esperan de la organizaciones en las que trabajan nos podemos encontrar, entre otros, los siguientes:

  • Oportunidad de promoción, educación y carrera profesional
  • Libertad y autonomía
  • Apoyo: liderazgo renovado
  • Reconocimientos y recompensas: Salario, beneficios e incentivos.
  • Empleabilidad y formación
  • Camaradería y compañerismo
  • Calidad de vida en el trabajo
  • Buenas instalaciones y equipamiento para desempeñar la labor
  • Participación en las decisiones
  • Distracción, alegría y satisfacción

Si analizamos estos objetivos nos damos cuenta de que la mayoría de ellos forman parte de lo que últimamente se ha denominado “salario emocional” y que es si cabe más importante que el “salario material” en tanto en cuanto el trabajador tenga cubiertas sus necesidades y aspiraciones más básicas en cuanto a alimentación, vivienda y cuidado de la familia o grupo con el que se relacione de forma más íntima o cercana.

Entre los objetivos que las organizaciones esperan de las personas que trabajan en ellas se encuentran:

  • Enfocarse en la misión organizacional
  • Contribuir a la visión del futuro de la organización
  • Atender con calidad al cliente interno o externo
  • Orientarse a las metas y resultados a alcanzar
  • Implicarse en la mejora y el desarrollo continuos
  • Trabajar en equipo y compartir el conocimiento
  • Compromiso y dedicación
  • Talento, habilidades y competencia
  • Aprendizaje continuo y crecimiento profesional
  • Ética y responsabilidad social

Como puede entenderse todos estos objetivos de ambas partes  no pueden reflejarse en el clásico contrato laboral que normalmente se formaliza de manera escrita entre empresario y trabajador. Por eso recientemente se habla mucho del “contrato psicológico” entre empresario y trabajador, ese contrato verbal que requiere confianza mutua y que permite albergar todos los beneficios que ambas partes esperan y que debe renovarse periódicamente, por ejemplo en el marco de las entrevistas o reuniones periódicas de evaluación del rendimiento.

¿Y vosotros, en qué situación os encontráis?

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Comentarios (1)

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Pilar Herrero

Enviado el

Buenas noches Jesús,
en primer lugar enhorabuena por la reflexión. Coincido contigo que cada vez buscamos más ese contrato emocional, sobre todo en los tiempos que corren ya que la palabra crisis hace que nos encontremos, probablemente, y en algunos casos (cuando no en la mayoría) en una situación frustrada por conseguir un empleo y que, al menos, sea "bueno". Por eso, cada vez buscamos más encontrarnos en un buen clima laboral, donde se reconozca lo que hacemos y donde prime el compañerismo y la buena disposición del equipo.
En mi caso, me encuentro en esta situación. Trabajo algo más de media jornada y aunque el salario es importante, en mi juicio priman otros estándares que me hacen apreciar mi puesto de trabajo como un espacio donde me siento bien conmigo misma y con mis compañeras y por supuesto con la empresa en sí misma. Además, la empresa donde trabajo se preocupa por nuestras condiciones laborales, nuestra realización personal y profesional lo que considero que es algo muy importante y que muchas veces no cuesta nada desarrollarlo.

Saludos.

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