Escritores de libros y su jubilación. Solicitud de aclaración

Escritores de libros y su jubilación. Solicitud de aclaración
El Defensor del Pueblo consulta sobre la incompatibilidad entre cobrar la pensión y otro tipo de ingresos: es el caso de los escritores.

La ley de Seguridad Social de 1966 desde su primera versión hasta la actualidad establece que es incompatible recibir la pensión por jubilación si se realiza otra actividad laboral (ya sea de forma autónoma o dependiendo de una empresa ajena), con la excepción de aquellas actividades no supongan ingresos anuales totales superiores al salario mínimo interprofesional, en cómputo anual (artículo 213.4).

Este supuesto podría estar en conflicto con las ganancias que reciben los escritores jubilados en concepto de derechos de autor, situación que ha salido a colación a raíz de la consulta de un ciudadano dirigida al Defensor del Pueblo. Éste ha pedido al Ministerio de Empleo y Seguridad Social una aclaración sobre la situación de estos escritores jubilados para que se establezca si deben elegir entre la pensión de jubilación o su actividad creativa, y si es necesario que la inspección de Trabajo y Seguridad Social imponga sanciones por compatibilizar estas dos actividades. La Administración de la Seguridad Social manifestó que consideraba incompatible esta actividad creadora con la percepción de un sueldo por jubilación cuando los ingresos eran superiores al ya mencionado Salario Mínimo Interprofesional (SMI), unos 9.172,80 al año. En caso de detectarse este fraude comenzaría un proceso sancionador que exigiría el pago de las cotizaciones en régimen de autónomo.

Muchos escritores conocidos, como Javier Reverte o Luis Landero, están en proceso de espera para solucionar este conflicto, el cual podría resultar en una multa de grandes cantidades de euros.

Ley de Seguridad Social: pensiones y trabajos de carácter residual

El motivo por el cual la ley establece esta medida es que la prestación que se otorga por razones de jubilación tiene su razón de ser en la incapacidad de la persona de trabajar al alcanzar una determinada edad, por lo que en caso de que el trabajador mantenga la potestad de seguir activo no tendría la necesidad de ingresos extraordinarios y debería dejar de recibir esta paga.

Sin embargo, la evolución en general de la sociedad ha permitido a los ciudadanos llegar a la edad de jubilación en mejores condiciones, así como la proliferación de determinados trabajos intelectuales que pueden ser llevados a cabo por personas que han finalizado su trabajo y su cotización al sistema.

Modificaciones y nuevos supuestos

Ésta circunstancia ha sido contemplada por la ley y se han ido incluyendo supuestos para compaginar este tipo de trabajo con la percepción de la pensión de la jubilación, teniendo en cuenta siempre que se trate de actividades profesionales cubiertas mediante mutualidades alternativas y, después, mediante la figura de la jubilación parcial y la jubilación flexible.

Las modificaciones han sido publicadas en el Texto Refundido de la Ley General de Seguridad Social (LGSS) aprobado por Real Decreto Legislativo 8/2015, del 30 de octubre, en los que se incluye que la pensión es incompatible con otro trabajo salvo aquellos “cuyos ingresos anuales totales no superen el salario mínimo interprofesional, en cómputo anual”. Además añade que no es necesario que estas actividades coticen en la Seguridad Social.

Se añade además la Ley 35/2002, de 12 de julio, que establece medidas para un sistema de jubilación gradual y flexible, la Ley 27/2011, de 1 de agosto, que reformó la jubilación parcial y el Real Decreto-Ley 5/2013, de 15 de marzo, que puso encima de la mesa la posibilidad de que se pudiera compatibilizar el ser autónomo, continuando con su actividad profesional y cumpliendo con ciertos requisitos, con la condición de pensionista. De esta manera se permite que, al igual que las personas que reciben pensiones por incapacidad, los pensionistas puedan realizar otras actividades.

Sin embargo, estos artículos no se aplican cuando se supera la renta mínima, sino que se usa el articulo 214 de Ley General de Seguridad Social, que establece la existencia de una “pensión de jubilación y envejecimiento activo”, que cuenta con ciertos requisitos: estar en edad de retiro (no es compatible con la jubilación anticipada) y haber cotizado lo suficiente durante la vida laboral.

Es obligatorio, obviamente, informar a la Administración de la Seguridad Social del hecho de que el pensionista quiere proseguir su actividad o reanudarla en caso de que hubiera sido detenida. Incluye las solicitudes periódicas, es decir, solicitar la pensión de jubilación y envejecimiento activo cuando se prevé que los ingresos van a superar el mínimo y darse de baja cuando se prevea lo contrario. En caso de no comunicarlo, se sancionará según lo establecido en la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social, por la cual el infractor se vería obligado a devolver los pagos que no debiera haber recibido. La solicitud puede ser periódica, es decir, se puede solicitar cuando se cree que los ingresos serán superiores al mínimo y darse de baja en caso contrario.

El caso de los escritores

La finalidad de esta regulación es la de compaginar el derecho de los mayores a percibir la pensión por la que han cotizado durante su época activa con su capacidad y voluntad de seguir realizando una actividad. Sin embargo, en el caso de los escritores profesionales hay ciertos elementos que los distinguen del resto de actividades y dificultan su regulación.

La dificultad principal radica en la complejidad de determinar la actividad del escritor como profesional, y de qué manera regular sus ingresos, elemento definitorio del deber de cotizar: cuáles son los ingresos que deben tenerse en cuenta y cuáles no.

La escritura como actividad profesional

Los primeros intentos de normalizar la escritura como profesión se dieron en 1970 con la creación del Régimen Especial de Escritores de Libros y la Mutualidad Laboral de Escritores de Libros. Siete años después fue absorbida por la Mutualidad Laboral de Regímenes Diversos, la cual fue a su vez integrada un año después en las Entidades gestoras y Servicios comunes de la Seguridad Social.

Tras este proceso, la escritura fue integrada en el régimen de autónomos a través del Real Decreto 2621/1986 de 24 de diciembre, estableciendo que las cotizaciones y/o ayudas dependen de si los ingresos superan o no el salario mínimo interprofesional.

Sin embargo, actualmente el mundo editorial es complejo y el escritor no se limita a proveer textos sino que conlleva un nombre y un prestigio para la editorial y realiza nuevas funciones tales como firmas de libros, promociones, entrevistas y una larga lista de etcéteras que pueden verse igualmente retribuidas. Aún así, la mayor dificultad se obtiene al tratar de interpretar qué tipo de ingresos son los derechos de autor.

Derechos de autor

Los ingresos producidos por estos son el resultado del derecho a que se reconozca la propiedad intelectual de un autor y por tanto es objeto de debate si deben ser tenidos en cuenta como ingresos. Según la Ley de Propiedad Intelectual son ingresos obtenidos legalmente y pueden recibirse tanto en el año en el que se creó la obra como posteriormente, por lo que podrían considerarse rentas de capital mobiliario.

Sin embargo no está tan claro: a efectos de IVA se consideran ingresos por prestaciones de servicios; mientras que para el IRPF es la renta derivada de un trabajo (dependiendo de la cesión o no de derechos). Esta diferencia no tiene importancia durante la época activa del autónomo (como se considera al escritor), sin embargo sí es importante para determinar si existe una mala praxis, puesto que se debe determinar si estos ingresos son superiores al salario mínimo interprofesional.

Premios

Otro ingreso que causa controversia a la hora de determinar la incompatibilidad son los obtenidos de la concesión de un premio dotado con una ganancia económica, por el mismo motivo: no está establecido de qué tipo de ingreso se trata. En caso de considerarse un anticipo de los derechos de autor que se cobrarán posteriormente se aplicaría lo que hemos visto hasta el momento, pero también pueden considerarse cantidad a tanto alzado y no se incluiría como ingreso.

Conclusiones

Algunos sectores han visto la reclamación del Defensor del Pueblo como una agresión gubernamental al mundo de la cultura, ya que este conflicto también afecta a otros miembros del gremio como fotógrafos o ilustradores. Sin embargo, como hemos visto, presumiblemente se trata de lagunas en las leyes que regulan la actividad de los escritores. Su actividad necesita desarrollo reglamentario o regulación específica que evite estas situaciones jurídicamente incoherentes.

Como ya ha puesto de manifiesto el defensor del pueblo hay varias posibles soluciones que supondrían una mejora en la situación actual, por ejemplo, hacer descender las cotizaciones sociales hasta el límite que se considera incompatible con la pensión o dar una pensión parcial con la posibilidad de cambiar la legislación más adelante.

Es importante solventar cuanto antes esta situación ya que está suponiendo un desincentivo hacia la labor creadora de los autores, y una pérdida para la sociedad y para la cultura de ésta, que dejará de disfrutar de las obras de los escritores afectados.

No obstante, cabe añadir que a pesar de la controversia, se han realizado avances desde 2013 en la regulación de la actividad de los trabajadores jubilados con lo que parece ser que la situación se podría resolver próximamente.

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Comentarios (2)

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Adolfo

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Qué tal Sr. Salinas
Estoy jubilado desde hace tres años y ahora me dedico, entre otras cosas, a escribir. He enviado a concurso un par de manuscritos, tengo publicados cuatro libros y estoy a punto de publicar el quinto, pero me he enterado, por su página, de esto de las pensiones de los escritores jubilados y he cobrado miedo. Mi preguntas son: ¿qué puedo hacer si descubro que obtendré unos beneficios superiores a los 9000 €, o si me dan un premio de superior cuantía? Yo ya estoy percibiendo cási la máxima pensión.
Saludos
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Adolfo Caballero Guirado

Enviado el

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