Soluciones creativas para la gestión de residuos domésticos

Soluciones creativas para la gestión de residuos domésticos
Si nos mentalizamos en el uso del Punto limpio seremos capaces de minimizar el impacto ambiental producido por los residuos de difícil reciclaje doméstico

La necesidad de utilizar el punto limpio es cada vez más urgente debido a la gran cantidad de residuos generados que llegan a superar las 30.000 toneladas al año. Este número de desechos solo se refiere a la parte de basura doméstica, no incluye los residuos industriales, que harían incrementar esta cantidad notablemente.

Esta basura doméstica que se produce en el hogar es muy diversa porque incluye desde elementos de uso diario en la cocina, como el aceite, hasta residuos generados por pequeñas reformas en el hogar, como los escombros.

Gestión de residuos domésticos

Es imprescindible hacer un buen uso del punto limpio y gestionar de forma adecuada estos residuos con el fin de evitar peligros para la salud y también para el medio ambiente.

Hay desechos que pueden provocar problemas serios en la salud si no se manipulan y tratan de forma correcta. Pero también existen elementos residuales que a medio y largo plazo provocarán graves consecuencias en el planeta.    

Las sustancias que se descartan en la vida diaria pueden contener elementos que resultan peligrosos para la salud, ya sean inflamables o corrosivos, con peligro incluso de explosión, y que por tanto necesitan de una manipulación específica.

También se encuentran en la basura sustancias que son tóxicas, sobre todo relacionadas con productos de limpieza o compuestos orgánicos, y que pueden generar problemas para la salud como irritaciones, quemaduras o dolores de cabeza.

Por ello ciertos productos deben ser tratados en una planta acorde a la naturaleza del residuo en cuestión, para que se proceda con las precauciones oportunas y se eviten así riesgos para la salud.

Los residuos generados en el ámbito doméstico conllevan también un peligro medioambiental si no se recogen de forma adecuada en función de su composición.

Un almacenamiento indebido de aparatos electrónicos o de pilas y pinturas que contienen sustancias tóxicas, como el cromo o el mercurio, puede provocar que estas se conviertan en líquidos. Estos desechos son especialmente perjudiciales para el suelo puesto que corren el riesgo de acumularse en el terreno, disolverse y terminar participando en la cadena alimentaria de manera fatal.

El agua y el aire también pueden verse contaminados. En el primer caso con sustancias peligrosas como pesticidas o metales pesados e incluso con aceites.

La contaminación del aire también es posible que se produzca de forma directa con elementos nocivos volátiles o de forma indirecta a través de la incineración sin una filtración suficiente. Si se dejan abandonados los electrodomésticos, estos liberan los gases que contienen y favorecen la destrucción de la capa de ozono.    

Todos estos residuos deben ser recogidos de forma especial para que su desaparición o reciclaje, según el caso, sea el más adecuado y provoque el menor impacto medioambiental posible en el planeta.

Debemos entender que el uso del punto limpio constituye ya una recompensa al evitar todos los peligros anteriores y conseguir eliminar residuos peligrosos de una forma segura.

Tan solo supone un pequeño esfuerzo a la hora de trasladarlos hasta el punto más cercano que ofrezca todas estas garantías de reciclaje fiable y sin riesgos.

A cambio se logra el aprovechamiento de muchas de las materias que contienen estos residuos, reduciendo la cantidad de basura a eliminar y alcanzando el ahorro energético que este reciclaje favorece. Además se evita el impacto medioambiental de los desechos que no pueden ser recogidos por el personal que trabaja realizando labores de limpieza ciudadana convencional.

Para que el esfuerzo sea aún más pequeño y se incentive el uso del punto limpio, se han creado también los puntos limpios móviles.

Son vehículos que están planteados para realizar la recogida de residuos de forma particular a través de camiones. Establecen unas fechas y horarios concretos en los que estarán parados en una zona determinada itinerante, y es allí donde hay que acercarse a depositar los residuos. De esta manera, es más atractivo para el ciudadano utilizar este servicio, haciendo que sea más cómodo deshacerse de su basura doméstica de una forma segura con la salud y responsable con el medio ambiente.

La economía circular

El principal objetivo de la economía circular es disminuir la entrada de materiales en el proceso de fabricación y la posterior producción de residuos para cerrar el flujo o círculo tanto económico como ecológico de los bienes.

La idea principal es transformar el actual flujo que existe en la producción y que se manifiesta de forma lineal, es decir, de un recurso se obtiene un producto y se generan unos residuos. Con la aplicación de una economía circular podemos obtener un ciclo que comience por un recurso transformado en producto y obtener un recurso reciclado.

Se aplica a la elaboración de bienes y servicios, pero también al consumo de los mismos, y apuesta por apoyar las energías renovables.

En varios países, como Japón y Alemania, la aplicación de la economía circular se asienta en tres conceptos para gestionar los residuos y que son los siguientes: reducir, reutilizar y reciclar. Esta idea confirma la necesidad de reducir los desechos para minimizar el impacto medioambiental y reutilizarlos para transformarlos en residuos reciclados que tienen un nuevo uso.

Actualmente hay una gran implicación, tanto en organizaciones y empresas como en organismos oficiales, que va en aumento. Un claro ejemplo es la Unión Europea, donde una de sus comisiones administra la creación de una lista de iniciativas y acciones desarrolladas en Europa que establecen como base una economía circular. De esta forma estimulan a las empresas a implementar este modelo en sus organizaciones.

Tal es la importancia que está obteniendo, que ya se han concedido varios premios a empresas por la creación de proyectos sostenibles que basan su modelo económico en la introducción de los valores de una economía circular.

Residuos y participación ciudadana

Se deben tomar iniciativas para involucrar a toda la ciudadanía en tomar parte activa en el proceso de reciclaje de los residuos.

La iniciativa más importante debe ser fomentar la formación en temas de reciclaje y economía circular, para tomar conciencia y reducir el impacto medioambiental que tiene la basura doméstica en el planeta. Los ciudadanos deben tener conocimiento de la repercusión que tiene emplear correctamente el punto limpio y los contenedores específicos que se pueden encontrar en las ciudades. Deben conocer la información sobre el final que tendrán estos residuos dependiendo de la naturaleza de su origen. Si son escombros terminarán en vertederos. A las plantas de reciclado especiales se destinarán las maderas y la chatarra y a las plantas de compostaje los desechos provenientes de la jardinería.

Otra propuesta será la creación de puntos específicos para propiciar el intercambio entre particulares. En la actualidad existen plataformas digitales con un planteamiento similar, pero se trata de establecer puntos físicos fijos a los que puedan acudir para realizar un intercambio de un residuo por otro y darle una nueva vida en unas nuevas manos. Sobre todo, en relación con los textiles que, por un tema de tallas o modas, pueden resultar un desecho para una persona, pero otra puede darle un nuevo uso si se adecua a sus necesidades.

Todos deben colaborar en el correcto reciclaje de la basura y para ello hay que destacar la necesidad de crear ordenanzas municipales en esta materia y hacer cumplir las ya existentes. Deben sancionarse las actividades que no constituyan una gestión responsable y adecuada de la distinta basura doméstica que se produce.

Si no se utiliza el punto de reciclaje de forma correspondiente al residuo que se quiere eliminar, la ordenanza tiene que castigar en función de la peligrosidad del desecho. Deberá considerar la reincidencia en la pena del sujeto, para establecer una multa que vaya en aumento y así evitar la reiteración del delito.

Además de estas propuestas para incentivar la participación ciudadana en el reciclaje de sus residuos domésticos, existen otras iniciativas en distintos puntos de España, que tienen en cuenta la economía circular y los valores de reciclaje que implementa. Algunas de ellas son las siguientes:

SolidanÇa

Promulga la economía social y solidaria. Es unaentidad sin ánimo de lucro cuya actividad comenzó en el año 1997 en Cataluña.

Su objetivo principal es conseguir una sociedad más justa y solidaria y que provoque el menor impacto medioambiental.

Para ello, incorpora propuestas como la integración de colectivos en riesgo de exclusión social y laboral y aporta servicios de gestión de la economía circular y los residuos.

Mi cuenta ambiental

Es un proyecto delConsorcio Valencia Interior que premia el buen hacer en materia ambiental, en el reciclaje y en la gestión de residuos domésticos. Se asignarán unos puntos en función del tipo de producto y el peso que tenga y se acumularán en una cuenta. Al finalizar el año podrás obtener beneficios económicos según los puntos obtenidos. Los beneficios son tanto para el ciudadano que recibe su recompensa como para el propio Consorcio Valencia Interior, que ve cómo se facilita su trabajo.

La tarjeta que se proporciona gratuitamente es para el uso de toda la unidad familiar o empresarial, según el caso, y así cualquier miembro puede acudir a un ecoparque o ecomóvil con la misma tarjeta y reciclar.

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