Soy técnico ambiental, ¿y ahora qué?

Técnico Ambiental
Entre las profesiones con más futuro se encuentran las relacionadas con la sostenibilidad y el denominado empleo verde ¿Cómo ves tu Futuro?

Cuando uno termina los estudios superiores que le han dado los conocimientos que quiere aplicar el resto de su vida puede encontrarse, y más en la actualidad, en una situación de incertidumbre, sin saber a dónde se dirige su futuro. No obstante, en una Europa con una alta tasa de desempleo generalizada la situación para determinadas profesiones es excepcionalmente buena. Y entre las profesiones con más futuro se encuentran las relacionadas con la sostenibilidad y el denominado empleo verde.

Según los datos de la Comisión Europea, los empleos denominados verdes han sido los que han experimentado un crecimiento más rápido incluso en período de crisis. Entre 2002 y 2011, en la Unión Europea este tipo de empleos han aumentado un 140%, pasando de 3 a 4,2 millones; y de ellos, un 20% aumentó durante los años de recesión económica.

El plan de crecimiento y empleo de la Unión Europea para esta década, Europa 2020, tiene como uno de sus objetivos fomentar un crecimiento sostenible, para lo que hacen falta expertos en la materia, y las estimaciones para finales de década son de hasta 20 millones de nuevos empleos verdes. En esta estrategia se incluye, además, una iniciativa en torno a la agenda de nuevas cualificaciones y puestos que pretende alcanzar, antes de que acabe la década, un objetivo de empleo que cubra al 75% por ciento de la población entre 20 y 64 años.

En particular, dentro de una agenda que pretende englobar a muchas profesiones distintas, las perspectivas en el sector verde son muy optimistas, ya que el papel de los técnicos ambientales es imprescindible en el futuro, no solo del país, sino de todo el bloque europeo.

Los empleos verdes se han convertido en un mantra para muchos gobiernos, no obstante, y en palabras de Anthony Faiola para el ‘Washington Post’, pocos países existen que estén mejor posicionados y motivados que España a la hora de fusionar la lucha contra la recesión con el calentamiento global. Para Faiola, ya en 2009 España era un país líder en energías renovables y lo señalaba como uno de los modelos que ayudó a la administración de Barack Obama para crear una economía baja en carbono.

España es, además, junto a Francia, Alemania y Reino Unido, uno de los países que han incluido paquetes de estímulo verde en los programas económicos diseñados como respuesta a la crisis económica, en los que describen una significativa inversión relacionada con el medio ambiente en materia de eficiencia energética en edificios, vehículos bajos en emisión de carbono y otras formas de transporte sostenible.

Nuevos empleos, aptitudes renovadas

El apoyo que han tenido entre todos los países miembros de la Unión Europea los productos y servicios que mejoran el rendimiento operacional y la eficiencia reduciendo los insumos, los residuos y el consumo de energía, lo que se conoce como tecnología limpia, ha dado un gran impulso a las nuevas ocupaciones, como las de los gestores y operadores de sistemas de energías renovables, o incluso algunas híbridas o intersectoriales, como las de los auditores de energía y servicios de eficiencia.

No obstante, para estos nuevos empleos no son necesarias aptitudes nuevas, sino que se puede acceder a ellas con las aptitudes que ofrecen las ocupaciones relacionadas. En este sentido, un estudio elaborado en 2009 por Brøndum & Fliess hacía un recopilatorio de los nuevos perfiles laborales que han emergido como consecuencia del nuevo mercado de oportunidades de las soluciones ecológicas, extraídas del contexto de Dinamarca, uno de los países con mayor dedicación a las energías limpias de Europa.

Así, Brøndum & Fliess elaboraba una lista de doce campos de competencia que caracterizan los empleos de esta nueva tecnología limpia.

  1. Conocimiento profesional central: procesos, tecnologías, materiales, mercado y dinámicas del mercado
  2. Comprensión del mercado y del comportamiento del usuario: especificación de soluciones
  3. Impacto de la globalización: ventaja competitiva, modelos de negocio, asociaciones
  4. Innovación: procesos, productos y modelos de negocio
  5. Tecnologías de la comunicación y la información
  6. Conocimiento de la tecnología de producción: instalación y mantenimiento
  7. Conocimiento de la tecnología de los materiales, como materiales alternativos, reutilización de materiales
  8. Medio ambiente, clima y sostenibilidad
  9. Comunicación: incluyendo idiomas y cooperación de equipos
  10. Procesos y planificación
  11. Automatización
  12. Pruebas y documentación

Con todas estas aptitudes, de las cuales ninguna debería resultar extraña a alguien que haya finalizado sus estudios como técnico ambiental, será mucho más sencillo acceder a cualquiera de esas opciones que se presenta dentro de una enorme gama de nuevos oficios y profesiones que ayudarán a desarrollar la economía del país y del bloque europeo de manera sostenible.

La instalación de paneles fotovoltaicos o la reducción de la huella ambiental a través de la eficiencia energética serán algunas de esas labores que tendrán una gran demanda según se vaya expandiendo la economía.

Errores del empleo verde

Teniendo en cuenta que esta gama de nuevos oficios relacionados con la economía sostenible y dado que las aptitudes necesarias para desempeñarlas no son una novedad, hay que tener en cuenta algunos aspectos para no caer en errores.

Así, hay que tratar de evitar que estos nuevos puestos y direcciones se difuminen en otras áreas ya existentes, como las de marketing, comunicación o responsabilidad social corporativa (RSC), ya que son materias que deben pasar de forma transversal por toda la empresa.

Asimismo, todos los trabajadores del sector deben alentar un ambiente de trabajo que fomente una sostenibilidad real e impedir que la empresa caiga en lo que se conoce como el greenwashing, un lavado de cara verde o la manera que tienen algunas compañías de presentarse como sostenibles cuando, en realidad, no lo son.

En este sentido y con esta labor, Javier Martínez, director de comunicación de la red de búsqueda de empleo ambiental Enviroo, considera que son dos los gremios que tienen una labor indispensable para evitar caer en la sostenibilidad de fachada.

Por un lado se encuentran las instituciones, “controlando a las empresas para que cumplan las directivas europeas y cualquier ley de ámbito estatal o regional relacionada con el medio ambiente”. Así, los gobiernos deben “crear unas códigos de identificación de eficiencia ambiental en las empresas” como se hace con los electrodomésticos, de manera que se puedan calificar, con puntuaciones de la A hasta la E, el cumplimiento de las normativas ambientales “calculando su huella ecológica” en función del tamaño y actividad de las compañías.

Por otro lado se encuentran los medios de comunicación, cuya formación debe ampliarse en este sector con el objetivo de funcionar como “vigilantes para denunciar cualquier posible infracción de las empresas en materia medioambiental”.

Sector verde, un futuro positivo

Para la Comisión, 2020 será el momento álgido para un sector que, por un lado ayudará a reducir las cifras de paro y por otro, contribuirá al mantenimiento del medio ambiente reduciendo nuestra huella ecológica. Será entonces cuando se pase a una economía circular, cuyos pilares sean la reutilización, reparación y reciclado para alargar la vida útil de los productos y mejorar el escenario mundial.

Como no es un objetivo cuyo fin se consiga a corto plazo, la CE también ha comenzado a proponer sus metas para la próxima década, centradas en el reciclado y la prevención de la pérdida de materiales valiosos y en el avance hacia una sociedad de cero residuos gracias a los nuevos modelos de negocio, diseño ecológico y simbiosis industrial.

De esta manera y gracias a la economía circular, el empleo seguirá creciendo en todo el territorio europeo con estas nuevas profesiones, tanto en la fase de la cadena de producción, como en la de la gestión de eficiencia, de residuos, del agua, de calidad del aire, como en las fases de restauración y preservación, adaptación al cambio climático y desarrollo de las infraestructuras verdes.

En total, la Comisión prevé la creación de 400.000 nuevos empleos en materia de prevención y gestión de residuos, de otros 180.000 en materia de revisión de la nueva legislación sobre residuos propuesta desde Bruselas; y entre 10.000 y 20.000 puestos en la industria del agua, entre otros.

Algunos países como Alemania, Reino Unido, Francia o Países Bajos ya se han unido al desarrollo de esta nueva economía circular, aunque a otros, entre los que se encuentra España, todavía les queda mucho por hacer. Según los datos publicados por la propia Comisión, sólo en 2012 el 63% de los 464 kilogramos de residuos urbanos que genera cada ciudadano fue a parar al vertedero: sólo el 17% fue reciclado, el 10% compostado y el 10% restante, incinerado.

Pero este es un dato más que alentador para el sector: teniendo tanto por hacer de aquí a 2020 para cumplir la primera ronda de objetivos, y hasta 2030 para incluir al país en el desarrollo circular y sostenible, se abre un inmenso abanico de posibilidades a la hora de explotar, por un lado, los conocimientos adquiridos como técnico ambiental, y por el otro, las ganas de poner fin a las economías que dañan el medio ambiente y poner todo lo que uno puede poner para favorecer al planeta.

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