Trabajar simultaneamente con varios ordenadores o pantallas de ordenador y un sólo ratón y teclado

Trabajar simultaneamente con varios ordenadores o pantallas de ordenador y un sólo ratón y teclado
El uso de multiples pantallas de ordenador puede favorecer la productividad en algunos casos, pero en otros la reduce porque disminuye la concentración

Entre los profesionales que se pasan su jornada laboral delante de un monitor hay un nuevo debate: ¿es mejor trabajar simultáneamente con varias pantallas o hacerlo con un solo monitor más grande? Las opiniones son muy diversas y para ambas opciones hay defensores y detractores. Antes de tomar una decisión al respecto, es necesario profundizar en los argumentos de cada bando y ver si son convincentes. También es necesario saber para qué profesiones puede ser beneficioso usar múltiples pantallas y en qué aspectos.

Qué tipo de usuario puede necesitar más de un monitor

Las configuraciones multimonitor suponen que, con un ordenador, un solo teclado y un único ratón se controlan dos o más monitores. Evidentemente, un usuario medio que utilice pocas aplicaciones ofimáticas de manera simultánea o solo un procesador de textos no necesita, por regla general, expandir su área de trabajo. Sin embargo, aquellos que trabajan en paralelo con múltiples aplicaciones en labores de investigación, atención al cliente, edición digital o programadores, sí pueden echar de menos agrandar su monitor.

En lugar de comprar uno más grande, que solo les dará unas pulgadas más a un precio muy elevado, pueden preferir comprar otro monitor igual al que tienen y duplicar su espacio útil. Esto incluso lo hacen algunos jugadores para tener una experiencia más inmersiva, pero es muy común en diseñadores gráficos y maquetadores, que llegan incluso a trabajar con tres monitores simultáneamente. Otros profesionales llegan a controlar con un teclado varios ordenadores, gracias a la conectividad inalámbrica.

En general, los usuarios que se pueden beneficiar de tener más área de trabajo disponible son los que deben atender varias tareas al mismo tiempo o los que utilicen muchos recursos en una misma labor. Esto sucede, por ejemplo, cuando un maquetador tiene abiertos a la vez un procesador de textos, un editor de imágenes, un navegador web, varias carpetas y el programa de maquetación sobre el que va añadiendo elementos. Resulta más cómodo tenerlo todo a la vista y accesible que ir saltando de una aplicación a otra repetidamente.

Las ventajas de usar más de un monitor

Pero no es solo una cuestión de comodidad. Muchos profesionales afirman que su productividad ha aumentado gracias a esta facilidad de acceder a los distintos recursos. Además, quienes deben atender a varias ventanas de información, también dicen que es más productivo controlarlas con un único ratón y teclado. De esta manera, no es necesario disponer de varios ordenadores, ya que toda la información está centralizada.

Otra supuesta ventaja que aducen los defensores de las configuraciones multimonitor es la salud visual. Es conocido que uno de los problemas que sufren quienes se pasan el día delante de una pantalla es la astenopia, la fatiga ocular. Los ojos se cansan cuando se fuerzan para enfocar permanentemente sobre algo fijo. Esto tiene que ver con el hecho de que, al centrar la vista en el monitor se reduce el parpadeo. La consecuencia es que los ojos no reciben la humedad que necesitan de una forma uniforme, se secan y se fatigan.

Pues bien, quienes aseguran que trabajar con varios monitores es más productivo también dicen que es mejor para la vista, porque al cambiar de un monitor a otro, constantemente, se parpadea más.

Algunos expertos que han investigado el rendimiento de las personas con varios monitores confirman que se favorece la productividad en aquellos casos en los que se manejan muchas ventanas. Así, duplicando el espacio de trabajo con dos monitores se incrementa la velocidad en la que se realizan las tareas. En menos tiempo se hace más trabajo, y esto se acentúa cuanto mayor es el número de ventanas que hay que utilizar.

Un caso particular que puede servir de ejemplo es el de una de las personalidades que ha defendido el uso de la configuración multimonitor: Bill Gates, el cofundador de Microsoft. El empresario, filántropo y multimillonario estadounidense afirma que utiliza tres monitores simultáneamente para atender los correos electrónicos de Microsoft y de la fundación que lleva su nombre. De esta manera, en una pantalla tiene siempre visible la bandeja de entrada de cuenta de correo. En el segundo monitor va respondiendo los mensajes y el tercero lo utiliza como el escritorio habitual, para escribir o buscar archivos. Así, Gates asegura que puede realizar sus tareas en menos tiempo que si tuviera un solo monitor.

Las desventajas de los multimonitores

Pero no todos los usuarios encuentran beneficioso dividir la atención en varios monitores, y tampoco parece ser válido para cualquier trabajo. En el bando de los que prefieren un solo monitor se sitúan quienes necesitan la máxima concentración. No tiene tanto que ver con el tipo de profesión como con el tipo de profesional. Los mismos diseñadores, maquetadores o programadores citados anteriormente como los máximos beneficiarios de multiplicar monitores también pueden ser los que prefieran trabajar solo con uno.

En efecto, muchos profesionales dicen que no se pueden concentrar en el trabajo si tienen distractores como las redes sociales o el correo electrónico a la vista de forma simultánea. Cuando hay que leer o escribir, la concentración suele ser máxima y esta demanda hace que el cerebro no esté a gusto si lo están interrumpiendo constantemente.

Los psicólogos que estudian la atención saben que los recursos del cerebro son limitados, así que el ser humano discrimina lo que no es útil para poder atender lo importante en cada momento. Hay muchos resultados de experimentos que refuerzan la idea de que cuantos más distractores van apareciendo en un escenario, menor es el grado de concentración que se puede mantener. También hay evidencias de que la atención es selectiva, así que hay momentos en los que ningún distractor es capaz de romper la fijación en una tarea, pero esos instantes no duran mucho. Si la distracción permanece, al final, la concentración decae.

Pero aún hay más. No solo es problemático mantener la atención dividida mientras la concentración está dedicada a una sola tarea. El cerebro también se cansa si necesita prestar atención a varios estímulos durante mucho tiempo. Esto también tiene que ver con la limitación de recursos. Cuando hay que atender a una tarea, el cerebro activa una serie de conexiones sinápticas para que las neuronas se conecten entre sí. Cada vez que se interrumpe esta tarea con nuevos estímulos, el cerebro reconfigura las conexiones para atender todo lo que recibe: sonidos, luces, colores, significado de palabras, movimientos… Todo lo que perciba.

En un entorno estable se gastan menos recursos, es decir, el cerebro puede trabajar más tiempo sin cansarse que si ese entorno es inestable. Si el ambiente de trabajo se llena de sonidos, ventanas que se actualizan, correos que llegan, mensajes al móvil, llamadas telefónicas, etc., al cabo de un tiempo aparece la fatiga mental, y baja la productividad.

Muchos profesionales prefieren un solo monitor para evitar complicar aún más su tarea diaria. Algunos usan monitores grandes y a altas resoluciones, para tener el máximo de elementos al mismo tiempo en pantalla. Pero esto, a efectos de la atención dividida, es casi lo mismo que contar con varios monitores. Por eso, muchos otros prefieren un solo monitor y que no sea demasiado grande, para favorecer la concentración.

La solución no está en el número

Con tantos puntos a favor y en contra, y con un debate que no parece que se vaya a cerrar fácilmente, tal vez la solución no está en el número de monitores, sino en el usuario. Si hay personas que afirman que una configuración multimonitor les hace ser más productivas, esa será una buena opción para ellas.

Por el contrario, si hay otros usuarios que se sienten incómodos o no pueden concentrarse rodeados de monitores, tienen dos opciones: apagar los que no usen o tener solo uno. Cuando es la empresa la que decide, la cosa cambia, pero se supone que las empresas saben qué tipo de trabajo encargan a sus empleados, qué modelo les resulta más productivo y cuál les da mejor calidad.

Para los que elijan un solo monitor, está la posibilidad de utilizar escritorios virtuales tanto en Mac como en Windows 10. Los escritorios virtuales sirven para convertir un solo monitor en varios, pero todos dentro de la misma pantalla. Se pueden crear tantos como se necesiten, y con sus propias aplicaciones y apariencias.

La ventaja es que cuando se está en un escritorio, los demás no molestan, pero si hay que cambiar a un entorno diferente, ya está preparado. No es necesario abrir unas aplicaciones, cerrar otras, maximizar ventanas, abrir carpetas, etc. Dedicando un escritorio virtual a cada tarea se aprovecha al máximo el monitor. Y, si se quiere, también se puede dividir la pantalla de uno de estos escritorios con el correo electrónico a un lado y Twitter al otro, por ejemplo.

En conclusión, el uso de uno o varios monitores depende de dos factores principales: las características de las tareas y las preferencias de la persona que las tiene que desarrollar. Los dos elementos son importantes, pero la clave está en el usuario más que en el trabajo. Esto es así porque no todo el mundo tiene la misma capacidad de concentración ni la misma habilidad con el ordenador.

Comentarios (3)

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Marisa Solano

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Por ejemplo en una de las unidades de negocio que dirijo, utilizan varios ventanas abiertas en solo pantalla, y me di cuenta que como comentan en el articulo, es mas la habilidad de la persona y la actividad que desarrolla. y hasta para controlar partidos en diversas canchas como lo hacen en esta unidad de negocio, hay dos monitores paralelos que controlan, tiempo y hasta puedes ver desde el celular como van los jugadores, y etc
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Yusset Saldaña

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INTERESANTE! esto es nuevo para mi , recién leo temas como estos, que realmente analizándolo tiene ventajas y desventajas como tal, y algo que indicas es que si efectivamente dependerá mucho del usuario y su capacidad, entendería que quizá esto no se aplique en todas las áreas, como indicas hay profesionales que quizá lo requieran mas que otros.
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Karina del Rosario Morales Rivas

Enviado el

Es algo nuevo para mi, me parece bastante interesante, no he tenido la oportunidad de utilizar y verificar las ventajas o desventajas, según las necesidades que cada profesional requiera.

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